«Un siglo de historiografía hispano lusa renacentista (1450-1550)»
Autor López Moreda, Santiago
Título Un siglo de historiografía hispano lusa renacentista (1450-1550)
Título revista/libro Revista de Estudios Latinos
Año 2011
Volumen 11
Páginas 91-116
Resumen
La historiografía peninsular desde la segunda mitad del siglo XV hasta la mitad del XVI siguió el modelo humanista italiano pasando de las lenguas vernáculas al latín. Lorenzo Valla será el punto de inflexión en la importancia que adquirirá la historia en la segunda mitad del XV, no sólo por su defensa de la historia frente a la filosofía y la poesía, sino porque con sus Historiarum Ferdinandi regis Aragoniae libri tres inaugurará la historiografía moderna, fundamentalmente por una serie de componentes narrativos como son las digresiones geográficas y etnográficas sobre la Antigüedad clásica, la inserción de discursos y retratos, la auxesis, los exempla morales del mundo clásico, la utilitas y la antiquitas. En los historiadores hispano-lusos encontramos la preocupación anticuaria, en esa doble vertiente educadora y moralizante (Sánchez Arévalo, Annio de Viterbo, Antonio de Nebrija, André de Resende y Damião de Góis) en la que destacan el pasado glorioso de la dinastía o el reino sobre el que escriben. Otro elemento caracterizador de la historiografía hispano-lusa fue la función propagandística por razones apologéticas, patente en la Anacephaleosis de Alfonso García de Santa María y en las obras de Sánchez de Arévalo, siguiendo el interés de los Reyes Católicos en cambiar la imagen negativa que se tenía de España, de ahí el impulso en pro de los humanistas italianos (Anglería, Marineo Sículo, Geraldini). La historiografía lusa, en parte en paralelo a la española, presenta dos connotaciones más marcadas: la identidad nacional mediante la independencia de Castilla y la temprana expansión marítima. Se analizan estos aspectos en las obras de Fernam Lopes, João de Barros, García de Resende, André de Resende y Damião de Góis. Los historiadores españoles y portugueses, con el pretexto de propagar la fe, difundieron su imperialismo de la misma forma en que lo hizo la Roma clásica: antecedentes mitológicos y necesidad de acabar con la barbarie
![]()
