Hablar del ilustre e incansable Harvey L. Sharrer es hacerlo del amor al estudio, a los archivos, a los libros y a los documentos antiguos. Fue un investigador infatigable que concebía la Filología en mayúsculas como un trabajo de campo en el que la consulta directa de los originales era fundamental para llegar a comprender la concepción de los textos.

El profesor Sharrer nació en la ciudad de Oakland, California, en los Estados Unidos de América, allá por el lejano año de 1940. En este lugar y en la ciudad de Danville, también en el estado de California, fue donde se graduó en 1958, en concreto en la San Ramon Valley High School. Aquí recibió las primeras clases de español y fue el profesor de esta materia quien le animó a estudiar lenguas en la Universidad. A partir de entonces, y a raíz de una serie de viajes por Europa, Harvey obtuvo su licenciatura y máster en Estudios Españoles, en 1963 y 1965, respectivamente, en la University of California, Berkeley. Cinco años más tarde, en 1970, finalizó su tesis doctoral en la University of California, Los Angeles (UCLA), con el sugerente título de «The Legendary History of Britain from its Founding by Brutus to the Death of King Arthur in Lope García de Salazar’s Libro de las bienandanzas e fortunas». No obstante, su carrera académica la desarrolló casi por completo en el campus de Santa Barbara (UCSB), a donde llegó de la mano del portugués Jorge de Sena –a cuya muerte organizó y publicó un volumen homenaje junto con Frederick G. Williams-, y en donde se convirtió en profesor titular en el año de 1981. Con el paso del tiempo, llegó a dirigir el departamento de Español y Portugués hasta en dos ocasiones, transformándolo en un referente en el continente americano. Retirado en el año de 2011, Harvey no dejó de trabajar, sino todo lo contrario. A partir de entonces, continuó participando en congresos a lo largo y ancho del mundo, dejando siempre su impronta de buen caballero y cortés.

Intentar recoger aquí todas las aportaciones del profesor Sharrer sería algo que me llevaría varias páginas, y aún así, estoy seguro de que me dejaría bastantes en el tintero. De entre todas ellas, me gustaría mencionar algunos trabajos suyos pioneros en distintos ámbitos del conocimiento y que supusieron grandes hitos en los estudios medievales hispánicos, especialmente en lo que se refiere a sus principales campos de investigación, que fueron la materia artúrica, la lírica románica medieval, la historiografía y todo cuanto tuviera que ver con la literatura peninsular medieval.

Así, por ejemplo, es posible mencionar, en primer lugar, la Critical Bibliography of Hispanic Arthurian Material, I: Texts: The Prose Romance Cycles (London, Grant & Cutler, 1977), que salió publicada en una serie dirigida por el también añorado Alan Deyermond, que llevaba por título Research Bibliographies & Checklists. Esta publicación fue la base sobre la que muchos investigadores posteriores comenzaron a construir los estudios artúricos en la Península Ibérica, cuyo volumen de publicaciones es hoy casi inabarcable.

En segundo término, me gustaría destacar la creación de la Bibliografia de Textos Antigos Galegos e Portugueses, o BITAGAP, un catálogo colectivo de todos los textos escritos originalmente en gallego, portugués y gallego-portugués, así como de aquellos otros textos traducidos para estas lenguas a lo largo de la Edad Media. Este proyecto lo llevó a cabo desde sus orígenes, en 1989, junto a sus amigos Arthur Askins y Martha Schaffer, y formaba parte de la página PhiloBiblon, en donde se puede encontrar un conjunto de tres bibliografías dedicadas exclusivamente a documentar y describir todos y cada uno de los testimonios que han sobrevivido en relación a las literaturas románicas medievales de la Península Ibérica. Hoy día, esta base de datos es un referente mundial y un paso obligado para todo aquel que pretende especializarse en este ámbito del conocimiento.

En último lugar, no quiero dejar de traer a colación uno de sus grandes momentos como investigador. Me estoy refiriendo al descubrimiento del fragmento de un pergamino en el Arquivo Nacional da Torre do Tombo, de Lisboa, que conservaba siete cantigas de amor gallego-portuguesas del rey don Dinis de Portugal. Estas y las siete cantigas de amigo de Martim Codax del famoso Pergamino Vindel son las únicas de toda la lírica gallego-portuguesa con notación musical. Gracias a este hallazgo, el testimonio descubierto por el homenajeado pasó a denominarse «Pergamino Sharrer» en honor a quien lo rescató del olvido. El descubrimiento fue dado a conocer durante el congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, celebrado en la ciudad de Lisboa (Actas do IV Congresso da Associação Hispânica de Literatura Medieval, Lisboa, Edições Cosmos, 1991). En relación a este hallazgo, el profesor Vicenç Beltran recuerda que siempre que se lo encontraba, bien en los congresos de la AHLM, bien en cursos de investigación por cualquier parte del mundo –Barcelona, Berkeley, etc.-, le contaba la alegría que había sentido cuando descubrió el citado fragmento, momento en el cual se marchó corriendo a esconderse en el lavabo del archivo para llorar a moco tendido porque no cabía en sí del gozo. Sin embargo, Vicenç también recuerda que el profesor Sharrer sufrió mucho cuando denunció que la restauración del pergamino había borrado parte de los signos de las notaciones musicales y algunos miembros del personal de la Torre do Tombo lo descalificaron por ello. Él, que era muy sensible, lo llevó muy mal durante aquellos meses de polémica, si bien es cierto que siempre se mantuvo firme en su reivindicación.

Entre los distintos premios y distinciones personales que fue atesorando a lo largo de su trayectoria académica, podríamos mencionar dos que tuvieron lugar el año de 2003. Por un lado, la investidura como Doctor Honoris Causa en la Universidade Nova de Lisboa, y por otro, el nombramiento como Distinguished Alumnus, del Departamento de Español y Portugués de la University of California, Los Angeles. Además, era Miembro de Honor de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval.

También recibió algunos homenajes de sus compañeros de profesión a lo largo de los últimos años, como, por ejemplo, durante el congreso Reescribir la materia artúrica: Homenaje a Harvey L. Sharrer, Primer coloquio internacional organizado por la rama hispánica de la Sociedad Internacional Artúrica (IAS), dirigida por José Carlos Ribeiro Miranda, que se celebró en Granada, entre los días 4 y 6 de febrero de 2015. De igual modo, se le homenajeó en un fantástico volumen de estudios dedicados a él y editados por el profesor Ricardo Pichel, Tenh’eu que mi fez el i mui gran ben. Estudos sobre cultura escrita medieval dedicados a Harvey L. Sharrer (Madrid, Silex, 2022). En esta misma línea, la Revista de Filología Románica, dirigida actualmente por el catedrático José Manuel Lucía Megías y por un servidor, va a sacar el volumen 42, de 2025, en homenaje al profesor Sharrer.

Fallecido el pasado 12 de septiembre de 2024, Harvey Leo Sharrer va a ser recordado, sin duda, como un hombre trabajador, infatigable, cordial, afable, siempre accesible y con una sonrisa iluminando su cara, todo un sinfín de calificativos que nos hablan de una persona íntegra, de un profesor modélico que vivió por y para la investigación. Su memoria quedará siempre entre nosotros. Esperamos que su biblioteca y los numerosos trabajos que dejó inacabados, tal y como afirma Ricardo Pichel, que compartió investigaciones con él durante los últimos años de su vida, vayan a parar a alguna institución que honre y difunda su importante legado. Se nos ha ido uno de los grandes nombres del mundo de la Filología. Descanse en paz.

Aurelio Vargas Díaz-Toledo
Universidad Complutense de Madrid