«La legitimación dinástica en la historiografía trastámara»


Autor Valdaliso Casanova, Covadonga

Título La legitimación dinástica en la historiografía trastámara

Título revista/libro Res Publica. Revista de Filosofía Política

Año 2007

Volumen 18

Páginas 307-321


Resumen
Estudia la evolución del discurso legitimador trastámara. Este proceso se divide en tres fases: la primera que recoge los reinados de Enrique II y Juan I (los momentos críticos de la nueva dinastía), la segunda que corresponde al reinado de Enrique III, y la tercera que parte del reinado de Juan II y se prolonga hasta el reinado de los Reyes Católicos, período en que ya no es necesaria la legitimación. En la primera fase, especialmente durante la guerra fratricida, la propaganda enriqueña, a través de documentos y romances, divulgó la idea de que Pedro no era hijo de Alfonso XI sino de un judío (cambiado al nacer para garantizar un heredero varón pues la reina había alumbrado una niña). Además se condena a Pedro por ser un rey injusto, en última instancia un tirano. Una vez muerto Pedro, se pone en marcha el providencialismo, Enrique es el elegido de Dios para acabar con las injusticias. En la segunda fase, hay que destacar el matrimonio del futuro Enrique III con la nieta de Pedro I, Catalina de Lancáster, que supondría un cambio pues lo que sucede es un entronque dinástico. A partir de Juan II, en una primera etapa, Enrique II es eliminado de la línea sucesoria y Juan II aparece como bisnieto de Pedro I. Pronto el reinado de Pedro I ejemplificará la pérdida del poder por mal uso del mismo. A partir de los Reyes Católicos se iniciará el proceso de rehabilitación de Pedro I, que pasará por imposición de Felipe II de Cruel a Justiciero. Analiza la obra cronística de López de Ayala por abarcar el reinado de tres reyes: Pedro I, Enrique II y Enrique III (incompleto). La labor de legitimación se centra en la primera crónica donde el canciller justifica la muerte de don Pedro interpretada como castigo divino, dota de rasgos de mesianismo y providencialismo a Enrique II, y se pone en duda la castidad de doña María, aunque no llega a recurrir al antisemitismo

Loading